Sospecha Hipoacusia

Si usted cree que su hijo tiene problemas auditivos, podría estar en lo cierto.

La siguiente lista lo ayudará a observar las respuestas auditivas de su hijo.

Por favor lea cuidadosamente los puntos; es importante tener en cuenta que esta lista no sustituye una evaluación audiológica.

Para mayor información, solicite una primera entrevista sin cargo haciendo click aquí, mandando un correo a info@iom.edu.ar o por teléfono al +54 11 4951-3300.

Lista orientativa de conductas auditivas esperadas:

  • Reacciona a sonidos fuertes.
  • Se calma al oír su voz.
  • Se da vuelta hacia usted cuando usted habla.
  • Lo despiertan ruidos y voces fuertes.
  • Sonríe cuando se le habla.
  • Reconoce su voz y se calma sí está llorando.
  • Se da vuelta y mira hacia el lugar de donde viene un sonido nuevo.
  • Responde a la palabra “no” y a cambios en el tono de voz.
  • Imita su propia voz.
  • Le gustan los sonajeros y otros juguetes que hacen ruido.
  • Comienza a repetir sonidos como por ej.: “gu-gu, ga-ga”.
  • Se asusta al oír una voz fuerte.
  • Responde a su nombre, al sonido del teléfono, a la voz de una persona aunque no hable fuerte
  • Reconoce palabras comunes sobre cosas: taza, zapato y saludos: “chau”.
  • Balbucea aun cuando está solo.
  • Comienza a responder a instrucciones como por ej.: “vení para acá”.
  • Observa objetos o figuras cuando alguien está hablando de ellos.
  • Juega con su propia voz y disfruta del sonido.
  • Mira a señala objetos o personas conocidas cuando se le pide.
  • Imita palabras y sonidos simples; puede usar y darle sentido a algunas palabras.
  • Le gusta jugar a esconderse y a dar palmaditas.
  • Sigue instrucciones simples como por ej.: “dame la pelota”.
  • Utiliza frecuentemente las palabras que conoce.
  • Utiliza oraciones de 2 o 3 palabras para pedir y hablar.
  • Sabe de 10 a 20 palabras.
  • Entiende preguntas simples y responde “sí” o “no” (¿tenés hambre?).
  • Entiende frases simples (“en la taza”, “en la mesa”).
  • Le gusta que le lean cuentos.
  • Señala los dibujos cuando se le pide.
  • Entiende “ahora no” y “ya no”.
  • Escoge objetos por su tamaño (grande, pequeño).
  • Sígue instrucciones simples como por ej.: “buscá tus zapatos”; “tomá tu leche”.
  • Entiende muchos verbos que denotan acción (por ej.: corré, saltá).

La simple sospecha de los padres justifica totalmente una evaluación audiológica con profesionales especializados en hipoacusia.

Adaptado del documento “El silencio no siempre es oro”. 

National Institute on Deafness and other Communication Disorder.

Disponible aquí.

Fecha de consulta: 11 de febrero 2012.

Si tiene otras consultas, no deje de contactarnos.

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